Información versus sabiduría: Por qué la meditación es esencial para los líderes en la era de la IA.
- Armando Bienestar

- hace 12 minutos
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Socio principal del área de atención médica de McKinsey, asesora a directores ejecutivos y juntas directivas sobre sus cuestiones más estratégicas y promueve la meditación para líderes.

En un mundo cada vez más dominado por algoritmos, el recurso más escaso no son los datos, sino el discernimiento.
En la caminata al monasterio del Nido del Tigre, que se encuentra en un acantilado de 10.000 pies, en el valle de Paro, Bután (2023)
En la caminata al monasterio del Nido del Tigre, que se encuentra en un acantilado de 10.000 pies, en el valle de Paro, Bután (2023)
Hace años, llegué a un punto de inflexión en mi propio liderazgo. Impulsado por la ansiedad, me di cuenta de que reaccionaba a la vida en lugar de vivirla. Un retiro de meditación Vipassana de diez días me ayudó a cultivar una mente más ética, consciente y ecuánime, cualidades fundamentales para la sabiduría interior. Mientras me sentaba en silencio, observando mis pensamientos subir y bajar con cada respiración, vi que la meditación no se trataba de escapar de la realidad, sino de presenciarla más claramente.
Esa práctica personal también se ha convertido en un salvavidas profesional. Me da estabilidad en medio de la turbulencia y me ayuda a mantener los pies en la tierra ante la incertidumbre, tanto en la vida como en el trabajo. He notado que cuando estoy tranquilo, mis equipos están más tranquilos. Cuando estoy agitado, ellos también. El liderazgo es contagio emocional. La energía del líder moldea la energía del equipo.
Hoy en día, a medida que la IA transforma nuestra forma de trabajar y tomar decisiones, la meditación cobra mayor importancia que nunca. Fortalece las habilidades humanas que nos ayudan a afrontar muchos problemas, incluyendo la tecnología.
Lo que la IA no puede ofrecerte- (y la meditación sí)
La IA puede procesar información infinita, pero la sabiduría requiere reflexión, no computación. La IA puede generar perspectivas, pero no una guía con propósito. Puede predecir tendencias, pero no ejercer juicio.
La meditación llena ese vacío. Desarrolla la claridad interior y la serenidad que la tecnología no puede replicar y que el liderazgo moderno exige.

Pero esta capacidad interior no surge automáticamente. Debe cultivarse intencionalmente mediante un trabajo interior constante, como la meditación y otras prácticas introspectivas como escribir un diario y realizar paseos reflexivos por la naturaleza. En mi experiencia, la meditación fortalece tres pilares esenciales de la sabiduría: la ética, la consciencia y la ecuanimidad.
Cada uno de ellos da lugar a una dimensión de crecimiento personal desde dentro hacia fuera.
Recuperar la atención como habilidad de liderazgo.
Vivimos en una era de información infinita y enfoque limitado. La meditación me ayuda a recuperar mi atención, mi recurso más preciado. Pequeños hábitos conscientes, como hacer una pausa entre llamadas, respirar profundamente antes de conversaciones difíciles o guardar el teléfono mucho antes de dormir, me anclan en el presente. Cuando estoy realmente presente, veo con más claridad lo que más importa.
La meditación fortalece la flexibilidad cognitiva.
Para seguir el ritmo de los rápidos cambios que genera la IA, los líderes deben aprender y adaptarse continuamente. La meditación mejora la atención, la memoria de trabajo y la agilidad mental, capacidades necesarias para comprender nuevas herramientas y desenvolverse en entornos cambiantes. Además, fomenta la creatividad y la mentalidad abierta en un momento en que la automatización corre el riesgo de minar el pensamiento original.
La ecuanimidad como ventaja competitiva.
La meditación entrena la mente para observar antes de reaccionar, para crear un espacio entre el estímulo y la respuesta. Esa reflexión serena me ayuda a gestionar la presión y la incertidumbre con equilibrio. Cuando puedo mantener la imparcialidad ante los desafíos, tomo mejores decisiones. La ecuanimidad no es pasividad ni ambivalencia; es una acción equilibrada y con perspectiva.
La energía del liderazgo marca el tono.
Liderar personas es una habilidad tanto emocional como operativa. La energía que aporto y personifico como líder se extiende a mis equipos y a mi organización. La meditación me ayuda a regular mi estado para poder modelar estabilidad y presencia, especialmente cuando otros se sienten inseguros. Cuando estoy agitado, eso se extiende, y cuando logro mantener la calma, quienes me rodean también lo hacen.

Manish Chopra ha escrito dos libros sobre meditación: «The Equanimous Mind» relata sus experiencias con la meditación Vipassana, y «Emergent Gems» presenta las perspectivas adquiridas mediante la meditación en breves y concisas viñetas. Su artículo en McKinsey.com describe los beneficios de la meditación para los líderes.
El trabajo interior agudiza el juicio ético.
La IA puede extraer datos sobre sesgo o imparcialidad, pero no puede sentir empatía ni discernir entre el bien y el mal. La meditación me reconecta con mi brújula interior: el sentido de propósito que mantiene mis decisiones basadas en la integridad, no en la conveniencia. Cuando la información fluye de todas partes, este discernimiento ético se vuelve indispensable.
El elemento humano irremplazable.
La IA puede hacernos más inteligentes rápidamente, pero solo un discernimiento interno gradual puede hacernos más sabios. Puede convertir grandes cantidades de información en perspectivas, automatizar flujos de trabajo y desafiar nuestra forma de pensar. Pero es poco probable que reemplace la esencia del liderazgo humano: sabiduría, empatía y confianza. Estas cualidades no surgen del código. Provienen de la conciencia y deben cultivarse mediante el trabajo interno.
Al construir máquinas más inteligentes, los líderes que prosperarán serán aquellos que también cultiven mentes más sabias. El sistema operativo de liderazgo más poderoso no es artificial. Es inherentemente interno.
Fuente: Mckinsey.com

Manish Chopra, socio principal de McKinsey
con sede en Nueva York.




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